lunes, 4 de junio de 2012

Mujer dormida...









Carlos Morales
 La mujer dormida



Fuego toco y boca
me aplasta la humareda
ese gesto intenso de sus hombros
cuando duerme y todo
es
silencio blanco
instantes derramándose hacia el fondo
del mundo
la luz por la ventana

Yo pongo lo preciso
dialogo en voz baja
me arrastro tras el tacto como un ciego
soy un manantial de vino sólo
que corre mientras duerme
sobre sábanas rojas y rasgadas
y fluye hacia su voz
lentamente
ola alejándose

Y yo no sé qué hacer con el rumor
de todas estas rosas






Fragmento de "El animal oscuro",
Carlos Morales, EL LIBRO DEL SANTO LAPICERO
Ed. Juan Alcaíde, Ciudad Real, 1999.




















1 comentario:

Myriam dijo...

Me estremece este poema, es muy íntimo y altamente lírico. Ese final
"Y yo no sé qué hacer con el rumor
de todas estas rosas" le agrega misterio y singular belleza.